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Autism


¿Qué es el autismo?

El autismo es un trastorno en el que los niños tienen problemas para comunicarse y relacionarse con los demás. Realizan actividades o tienen intereses inusuales, repetitivos o severamente limitados.

Los niños con autismo tienen una amplia gama de síntomas y destrezas. Un niño con autismo puede funcionar a muy alto nivel o tener capacidades muy limitadas. El autismo es el trastorno más común de un grupo de problemas llamados trastornos del espectro autista (ASD, por sus siglas en inglés), también llamados Trastornos Generalizados del Desarrollo (PDD, por sus siglas en inglés).

¿Cuál es la causa?

El autismo es un problema del cerebro. Los estudios de imagen del cerebro muestran que la estructura o forma del cerebro es distinta en los niños con autismo. No se conoce la causa. Hay muchas causas posibles.

El autismo y los trastornos similares a veces aparecen en familias. Puede haber ciertos genes que están vinculados con el autismo. Los investigadores también están estudiando si una de las causas puede ser un problema durante el embarazo o factores ambientales, como la exposición a ciertos productos químicos. El riesgo de un niño puede aumentar si tiene un padre mayor de 40 años.

Los niños con otros problemas cerebrales y síntomas genéticos, como el síndrome de rubéola congénita, la neurofibromatosis y el síndrome de X frágil, a veces también son autistas. Es más probable que los varones tengan autismo que las mujeres.

¿Cuáles son los síntomas?

Los niños con autismo pueden parecer normales durante sus primeros meses de vida. Su hijo después puede ir respondiéndole menos y menos. Muchos padres notan un problema antes del primer cumpleaños de su hijo, y casi todos los padres de niños con trastornos del espectro autista (ASD) han detectado problemas antes de su tercer cumpleaños.

Su hijo puede tener una cantidad de síntomas en las áreas que se enumeran a continuación. Ningún niño con autismo tendrá todos los síntomas enumerados a continuación. Pueden tener algunos síntomas que no están en la lista.

  • Destrezas sociales: Su hijo puede resistir sus caricias y gritar para que lo bajen cuando se lo alza. Puede retraerse, evita el contacto visual y que prefiere jugar solo. Su hijo puede ser indiferente a los sentimientos de los demás.
  • Lenguaje e imaginación: Un niño autista suele hablar después de dos años de edad. Con frecuencia no puede comprender o copiar expresiones verbales o gestos. La frecuencia, tono, volumen o ritmo del lenguaje es anormal. Su hijo probablemente no podrá iniciar una conversación o continuarla, y responderá en forma inapropiada a los sonidos. Su lenguaje será inmaduro y poco imaginativo. Su hijo probablemente no pueda realizar juegos de fantasía o imaginación, como por ejemplo hacerse pasar por otro o contar historias.
  • Conducta, actividades e intereses: Los niños autistas desarrollan hábitos difíciles de cambiar y rutinas compulsivas. Se pueden enfadar mucho con el más mínimo cambio en su rutina. Su hijo se puede obsesionar con un tema o idea, y se puede encariñar con objetos inusuales. Puede caminar en puntas de pie, o chasquear o juguetear con sus dedos por periodos prolongados. Incluso puede golpearse la cabeza, acunarse, mirar fijo o ponerse a gritar de golpe. Se puede lesionar a propósito. Los niños autistas con frecuencia tienen problemas para aprender tareas manuales, y a veces son hiperactivos. Algunos niños tienen convulsiones.
  • Problemas sensoriales: Los niños autistas también pueden tener problemas con sus sentidos. Muchos son muy sensibles a ciertos sonidos, texturas, gustos y olores. Algunos niños apenas pueden soportar la sensación de su ropa tocándoles la piel. Algunos sonidos, como una aspiradora, un teléfono que suena, una tormenta repentina, aún el sonido de las olas golpeando la costa, hacen que estos niños se cubran las orejas.

¿Cómo se diagnostica?

Es muy difícil diagnosticar el autismo cuando los niños son pequeños. Dependiendo de la edad del niño y de la severidad de sus síntomas, sus destrezas pueden variar ampliamente.

Además de su profesional médico regular, su hijo quizás tenga que ver a especialistas como:

  • un psiquiatra infantil
  • un psicólogo
  • un terapeuta ocupacional
  • un fisioterapeuta
  • un terapeuta del habla y el lenguaje

Los especialistas prestarán atención a las siguientes conductas:

  • ¿El niño responde a su nombre cuando se lo llama? Los niños diagnosticados con autismo con frecuencia no responden a su propio nombre. Tienden a voltearse para mirar a la persona que los llama sólo el 20% del tiempo. Pueden no responder cuando su padre los llama por nombre, pero sí responder inmediatamente cuando uno enciende el televisor. No es inusual que los padres sospechen que su hijo tiene problemas de audición.
  • ¿El niño comparte con los demás? Los niños con autismo raramente participan en juegos, con frecuencia miran alternativamente a objetos y personas, y no le "muestran" sus juguetes a los padres.
  • ¿El niño imita a otros? Los niños con autismo imitan con menos frecuencia que otros. En general evitan saludar, hacer muecas o jugar a las palmitas.
  • ¿El niño responde a los demás? Los niños con autismo pueden no darse cuenta de las emociones de los demás. Es posible que no miren o sonrían para responder a las sonrisas de otros. También pueden ignorar a otros cuando están enojados o con dolor.
  • ¿Cómo juega el niño? Los niños con autismo pueden no estar interesados para nada en los juguetes, prestando más atención al movimiento de sus manos o un pedazo de hilo. Si se interesan en juguetes, puede ser que sólo haya ciertos juguetes que les interesen. Pueden estar más interesados en volcar un carro de juguete y jugar con las ruedas que empujarlo para adelante o para atrás.

El médico de su hijo probablemente realizará análisis de laboratorio para confirmar que el niño no tenga otros problemas médicos. También le hará al niño una prueba de audición. Como este trastorno puede ser hereditario, su profesional médico puede querer evaluar a sus demás hijos para ver si tienen síntomas similares.

¿Cómo se trata?

No existe un solo tratamiento que sea el mejor para niños con autismo. En general, el tratamiento se concentrará en mejorar las destrezas sociales, la comunicación y la conducta. Antes de decidir sobre el tratamiento de su hijo, averigüe qué opciones tiene. Aprenda todo lo que pueda, considere todas las opciones y elija el mejor tratamiento para las necesidades de su hijo. Un buen programa de tratamiento:

  • incentivará los intereses de su hijo
  • ofrecerá un horario de actividades predecible
  • le enseñará las tareas como una serie de pasos simples
  • mantendrá la atención del niño con actividades altamente estructuradas
  • proporcionará una evaluación periódica de las metas educativas y de conducta

En general, los niños se inscribirán en la escuela pública, y el distrito escolar pagará por todos los servicios necesarios. Estos incluirán a un terapeuta del habla, terapeuta ocupacional, psicólogo escolar, trabajador social, enfermera escolar o ayudante. Quizás le convenga visitar las escuelas públicas de su zona para ver qué tipos de programas ofrecen para los niños con necesidades especiales.

Por ley, las escuelas públicas están obligadas a preparar y ejecutar un plan de enseñanza. Este plan está diseñado para ayudar a los niños que participan en un programa de educación especial a aprender destrezas específicas. Esta lista de destrezas se conoce como Programa de Educación Individual (IEP, por sus siglas en inglés). El IEP es un acuerdo entre la escuela y la familia sobre las metas del niño. Los padres cumplen un papel importante en la creación del programa, ya que son los que mejor conocen a su hijo y saben cuáles son sus necesidades. Si su hijo es menor de 3 años de edad y tiene necesidades especiales, averigüe por los programas de intervención temprana.

Un terapeuta cognitivo de la conducta puede ayudar a su hijo a manejar el estrés, y a reducir sus intereses obsesivos y rutinas repetitivas. Otras terapias pueden incluir terapia artística, terapia musical o integración sensorial, que se concentra en reducir la sensibilidad del niño al toque o a un sonido.

El tratamiento incluye actividades en el hogar y también en la escuela. El primer paso es elegir una destreza en la que se quiere trabajar. Tiene que estar seguro de que su hijo pueda aprenderla con éxito. Cuando su hijo pueda aprender la destreza con éxito, dele una recompensa. Cuando se los recompensa, comienzan a comprender lo que queremos que hagan. Cuando un comportamiento es recompensado, la probabilidad de que el comportamiento se repita aumenta. Compruebe que la recompensa sea algo que su hijo quiera, y que sirva para la conducta que está tratando de modificar.

También es importante demostrarle a su hijo que la interacción con la gente es divertida y que la comunicación con la gente trae buenos resultados (recompensa). Dele a su hijo abundantes oportunidades supervisadas de practicar sus destrezas sociales y de comunicación.

¿Dónde puede encontrar ayuda y respaldo mi familia?

Cuando los padres se enteran de que su hijo tiene autismo, pueden sentir miedo, ira, culpa y otras emociones difíciles de soportar. Muchas familias descubren que una consulta con un profesional de salud mental los ayuda a sobrellevar la situación.

Los niños con autismo pueden causar estrés en toda la familia. Pueden afectar la recreación y las finanzas familiares. También pueden crear tensión en el matrimonio y en las relaciones entre hermanos.

Es probable que quiera explorar los recursos comunitarios y del gobierno, y también los grupos locales de respaldo. Los grupos de respaldo pueden servir de ayuda compartiendo sus preocupaciones y soluciones comunes a problemas que tienen otras familias en la misma situación. Puede tomar contacto con estos servicios por medio de su profesional médico, escuelas, programas de terapia y organizaciones locales y nacionales de respaldo.


Desarrollado por RelayHealth.
Published by RelayHealth.
Last modified: 2011-01-21
Last reviewed: 2010-12-02

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